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Cuando empezar la planeación de transición de tu hijo con discapacidad

Para los que tenemos un hijo/hija con una discapacidad es vital empezar a planear su transición hacia la vida adulta lo antes posible. Antes se creía que después de la preparatoria el destino final era que nuestros hijos terminaran en casa, básicamente siendo una sombra de nuestra vida y horarios. Los tiempos han cambiado para bien y hoy en día existen una gran cantidad de recursos los cuales nos pueden ayudar a planear un entorno adecuado a sus necesidades y gustos. Esta planificación es específicamente para cuando nuestros hijos hayan salido del sistema educativo. Se tiene que incluir planes para tener un trabajo, carrera o entrenamiento y todo lo relacionado con brindarles una vida lo más independiente posible.


Lo primero es empezar por hacernos preguntas simples como, que le gusta hacer? ¿Qué actividades disfruta? ¿Cuáles son sus fortalezas? ¿Le gustaría seguir en la escuela o preferiría empezar a trabajar? ¿Dónde les gustaría vivir? Preguntarnos esto y preguntarselo a nuestros hijos formará la fundación de nuestro plan de transición. Este plan se recomienda empezarlo a los 14 años de edad pues es en este momento donde la escuela debe formalmente iniciar con el proceso. Dicho esto, en caso de que la escuela no mencione tener una junta de ARD de transición es muy importante que lo haga usted. 


Esto se hace por medio de una petición por escrito en la cual es importante que mencione que la junta de ARD será específicamente para hablar de transición. En esta primera junta se hablará de lo mencionado anteriormente. Es importante que esto se incluya en el IEP del estudiante. Deje claro cuáles son las metas para después de que el estudiante salga de la escuela. Este es el momento de pedir información acerca de los diferentes programas de graduación con los que cuenta la escuela así como información del programa 18 y más. Tomando en cuenta la condición y necesidades de su hijo podrá visualizar hasta qué edad su hijo se quedará en la escuela. Este también es un buen momento para pedir una evaluación de transición para entender mejor los intereses y habilidades de su hijo y cuáles son los apoyos que este necesitará. Esta evaluación ayuda a crear metas realistas.  


En la edad de 14 a 16 años promueva el que su hijo/hija tenga experiencias laborales en su comunidad. Estas pueden ser por medio de voluntariados o prácticas. Exponerlos a diferentes lugares le dará una idea en donde su hijo se siente más cómodo para trabajar en un futuro. Póngase en contacto con agencias de rehabilitación vocacional como Texas Workforce Commission y Texas Health and Human Services. Estas agencias ofrecen varios programas para ayudar a nuestros hijos desde que son adolescentes. Busque información en su sitio web y abra un caso con ellos lo antes posible. La espera para recibir servicios puede ser de meses, así que entre antes se ponga en contacto con ellos mejor. 


Empiece a promover habilidades que le ayudarán a su independencia. La comunicación con otros, el manejo de dinero y el abogar por sí solo lo motivaran a fomentar su independencia. Revise y actualice el plan una vez al año como mínimo. Conforme su hijo crezca y esté expuesto a experiencias diferentes sus metas y habilidades irán cambiando. Haga ajustes al plan basado en el progreso del estudiante. 


Esta cronología le será muy útil para construir paso a paso su plan de transición.



Recuerda esto es solo una guía para empezar la planeación. Según la etapa en la te encuentres surgirán nuevas preguntas y nosotros estamos aquí para guiarte en cada paso que des. Sabemos que pensar en el futuro de nuestros hijos puede ser abrumador, pero enfoca tu atención en que entre más preparada estés se te hará más fácil lidiar con los retos que tengas que enfrentar. 


Si este proceso te resulta confuso o no sabes por dónde empezar, te invitamos a participar en nuestro Curso de Transición a la Vida Adulta en VELA. En este curso, te acompañamos paso a paso para ayudarte a comprender tus opciones, crear un plan claro y sentirte más seguro/a de las decisiones que tomarás para el futuro de tu hijo/a. No tienes que hacerlo solo/a; estamos aquí para apoyarte.


La transición al mundo adulto no ocurre de un día para otro, se construye paso a paso con intención, información y acción. Empezar temprano le permite conocer las opciones, fortalecer habilidades y tomar decisiones con mayor claridad a lo largo del camino.


Recuerde: usted conoce a su hijo mejor que nadie, y su liderazgo es fundamental en este camino.

 
 
 

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